La digitalización también empieza a ganar terreno en la gestión industrial de residuos. Humara, fundada en 2021 por Laura Rodríguez, Martín Nogueira y Víctor González, ha desarrollado una plataforma para transformar el diseño y la operación de las plantas de tratamiento.
La solución conecta en un mismo entorno el diseño, la simulación y la actividad de las instalaciones. Permite conocer qué ocurre dentro de una planta, localizar pérdidas de material, detectar equipos que trabajan fuera de su punto óptimo y analizar cómo afectan los cambios en los residuos de entrada.
La compañía defiende que mejorar la información disponible permite elevar las tasas de recuperación sin necesidad de construir nuevas instalaciones.
Del diseño tradicional a una plataforma conectada
El proyecto surgió tras comprobar que buena parte de la ingeniería del reciclaje continuaba dependiendo de hojas de cálculo. Una metodología que, según la empresa, dificulta reaccionar ante cambios y aumenta el riesgo de error en decisiones sobre plantas que pueden costar varios millones de euros y funcionar durante 25 años.
Humara conecta el layout, el balance de masa y los datos. Si cambia una variable, sus efectos se actualizan en el resto del modelo. Esto permite comparar diferentes escenarios antes de tomar decisiones.
La plataforma está dirigida a recicladores, gestores de residuos, ingenierías, Administraciones públicas, proveedores e integradores. El ingeniero es uno de sus principales usuarios.
El reto comercial gana protagonismo
Humara cuenta actualmente con un equipo de 15 personas. Tras desarrollar el producto y realizar pilotos en plantas reales, la compañía salió al mercado en 2023.
Sus primeros clientes llegaron principalmente a través de los contactos acumulados por sus fundadores durante más de una década trabajando en la industria.
Ahora el desafío se desplaza hacia el área comercial. La empresa busca incorporar un CCO capaz de construir un motor de ventas y desenvolverse en operaciones enterprise complejas.
La personalización también ha ganado importancia. Las demandas de los clientes han llevado a Humara a evolucionar desde modelos rígidos hacia sistemas flexibles y conectados directamente con las bases de datos de las empresas.
Recuperar más material de las plantas existentes
La propuesta adquiere una dimensión adicional ante los objetivos europeos de reciclaje. Humara considera que una parte de la mejora puede conseguirse optimizando las instalaciones existentes y aquellas que todavía están en fase de diseño.
Su tecnología permite analizar diferentes alternativas de modernización o revamping. El objetivo es determinar qué aporta cada cambio antes de realizar la inversión y facilitar la recuperación de fracciones que anteriormente terminaban en vertedero.
En operación, el sistema puede identificar en tiempo real dónde se pierde material y detectar las causas. También muestra qué equipos no funcionan en su punto óptimo y cómo afecta una variación en la composición de los residuos.
De Humara Design a la inteligencia artificial
La compañía comenzó con Humara Design, orientado a simular plantas completas con equipos reales y reducir el ciclo de diseño de meses a días.
El siguiente paso ha sido Humara Operate, que lleva este mismo motor a las instalaciones ya construidas y lo conecta con sus datos de funcionamiento.
Aquí entra en juego la inteligencia artificial. La materia prima de una planta cambia en función de factores como la estación, el municipio o la semana. Humara busca que los operadores puedan tomar decisiones basándose en información actualizada de la planta, en lugar de trabajar únicamente con parámetros fijos y datos históricos.
La empresa descarta que el objetivo sea sustituir al ingeniero. Su planteamiento pasa por aplicar su experiencia sobre una mayor cantidad de información.
Una ronda de 1,2 millones y apoyo público
La financiación ha sido otro elemento relevante en el desarrollo de Humara. Un préstamo participativo de Enisa permitió continuar construyendo el producto y completar los pilotos antes de llegar al mercado.
Hasta su ronda seed de 1,2 millones de euros, prácticamente toda la financiación obtenida había sido pública y no dilutiva, junto con una pequeña ronda preseed.
La compañía destaca del préstamo participativo sus plazos largos, la carencia, la ausencia de dilución y la inexistencia de garantías personales. Unas características que considera especialmente adecuadas para empresas industriales con ciclos comerciales prolongados.
El objetivo: escalar entre grandes operadores
La aceptación de grandes operadores ha abierto la puerta a la expansión internacional. Algunos clientes han solicitado extender la plataforma a otras filiales para homogeneizar criterios y procesos de diseño.
Con Humara Operate, la oportunidad de escala aumenta. Una implantación inicial puede extenderse desde una planta hasta el resto de instalaciones de una misma red.
A corto plazo, la prioridad es completar los pilotos de Humara Operate antes de finalizar el año. A tres o cinco años, la ambición de la compañía es convertirse en una capa de software estándar para diseñar, simular y operar plantas de reciclaje en Europa.