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El crecimiento de Lico Cosmetics demuestra cómo una estrategia centrada en la especialización, el control del conocimiento y la cercanía con el cliente puede transformar un proyecto personal en una empresa con una sólida posición en el mercado. La compañía sevillana, fundada en 2020 por Estefanía Ferrer, ha alcanzado una facturación superior a los 17 millones de euros, cuenta con 47 empleados y ya ha iniciado su expansión internacional con su llegada a Portugal.

Lejos de tratarse de un crecimiento casual, la evolución de la empresa responde a una serie de decisiones empresariales que han marcado su desarrollo desde sus primeros pasos.

De una afición a un proyecto empresarial

La historia de Lico Cosmetics comenzó muchos años antes de su constitución. Estefanía Ferrer, ingeniera química y apasionada de la formulación cosmética desde la infancia, desarrolló durante años sus propios productos en un pequeño laboratorio instalado en su domicilio.

Aunque inició su carrera profesional trabajando para distintas multinacionales, nunca abandonó esa afición. Con el tiempo empezó a elaborar productos no solo para uso propio, sino también para familiares y personas de su entorno, que comenzaron a demandar cada vez más formulaciones.

El punto de inflexión llegó en 2020, durante la pandemia. El periodo de trabajo desde casa le permitió dedicar más tiempo al desarrollo de nuevos productos y atender un volumen creciente de pedidos procedentes de personas que ya no pertenecían únicamente a su círculo cercano.

Ese incremento de la demanda le llevó a profesionalizar la actividad, constituir una sociedad limitada, contratar un seguro de responsabilidad civil y trasladar la producción fuera del entorno doméstico.

La puesta en marcha del proyecto requirió una inversión inicial de 20.000 euros y la colaboración con un pequeño laboratorio externo capaz de fabricar lotes reducidos a partir de las formulaciones desarrolladas por la propia fundadora.

El valor de controlar el conocimiento

Uno de los pilares del modelo de negocio de la compañía ha sido mantener la propiedad intelectual de todas sus fórmulas.

Según explica Ferrer, esta decisión supone una diferencia respecto a otras marcas emergentes del sector, ya que permite conservar el control del desarrollo de producto y generar un activo propio sobre el que construir el crecimiento de la empresa.

Este enfoque también facilita mantener una evolución constante de las formulaciones y reforzar la diferenciación frente a la competencia.

Cómo encontrar oportunidades en un mercado saturado

El mercado cosmético presenta un elevado nivel de competencia, pero la empresa identificó un espacio de crecimiento apostando por un modelo completamente digital y por el lanzamiento de productos poco habituales en ese momento.

Entre sus desarrollos destacan soluciones específicas para el párpado caído o el surco nasogeniano, así como formulaciones basadas en activos innovadores como una nueva generación de hidroquinona destinada al uso continuado en el hogar.

Actualmente, el catálogo de la compañía reúne 39 referencias y mantiene una política de mejora continua de todos sus productos.

El cliente como centro de la estrategia

Otro de los elementos que han marcado la evolución de la empresa ha sido la atención permanente al cliente.

Desde sus inicios, la compañía ha apostado por escuchar de forma constante las necesidades de los consumidores para adaptar tanto los productos como el servicio.

Ese planteamiento se refleja en aspectos como la rapidez en las entregas o un servicio de atención disponible mediante WhatsApp desde las ocho de la mañana hasta las doce de la noche, incluidos los fines de semana.

La combinación entre producto y servicio ha permitido alcanzar una tasa de repetición superior al 40 %, uno de los indicadores que la empresa considera fundamentales para explicar su crecimiento.

Apostar por un único canal para crecer

Durante los primeros meses de actividad, Lico Cosmetics comercializó sus productos a través de diferentes canales, incluyendo farmacias y tiendas multimarca.

Sin embargo, la dirección detectó que esa estrategia dificultaba definir con claridad el perfil del consumidor al que quería dirigirse.

La empresa decidió entonces centrar todos sus esfuerzos en la venta online al consumidor final y adaptar tanto la comunicación como las acciones comerciales a ese público concreto.

La decisión implicó renunciar a oportunidades de venta en otros canales, pero permitió especializar al equipo y conocer con mayor profundidad los hábitos y necesidades de sus compradores.

Internalizar procesos para reforzar el negocio

La compañía también ha optado por desarrollar internamente la mayor parte de sus áreas de actividad.

Logística, atención al cliente, investigación y desarrollo, fabricación y el resto de departamentos forman parte de la estructura propia de la empresa.

Esta estrategia incrementa el tamaño de la organización, pero también permite que el conocimiento generado permanezca dentro de la compañía y que todos los equipos trabajen alineados con los mismos objetivos.

Formación y profesionalización para seguir creciendo

En las primeras etapas del proyecto, la empresa recibió apoyo de una incubadora empresarial para adquirir conocimientos de gestión que complementaran la experiencia técnica de su fundadora.

Posteriormente, y pese a haber financiado su crecimiento mediante bootstrapping, en 2023 la compañía dio entrada a un fondo de inversión, que adquirió el 15 % del capital.

El objetivo de esta operación fue reforzar la profesionalización de la organización y mejorar la estructura de toma de decisiones con la incorporación de un nuevo socio.

Con apenas seis años de trayectoria, Lico Cosmetics ya ha iniciado su expansión en Portugal y prevé continuar su crecimiento internacional apoyándose en su propia página web, sus canales digitales y creadores de contenido adaptados a cada mercado, manteniendo Sevilla como centro de operaciones.