La falta de relevo generacional amenaza a miles de empresas familiares. Deale ha convertido ese problema en una oportunidad de negocio. La compañía tecnológica busca digitalizar y acelerar un mercado que tradicionalmente ha quedado fuera del radar de la banca de inversión.
Su objetivo son los llamados boring business. Empresas tradicionales, poco tecnológicas, pero rentables y con facturación. Buena parte tiene origen familiar. Es un mercado de gran tamaño. Europa cuenta con cerca de 30 millones de pymes. Tres millones están en España.
El principal problema es el relevo generacional. Muchos hijos y familiares no quieren continuar con el negocio. Para sus propietarios, las alternativas terminan reduciéndose a vender o cerrar.
La cuestión tiene además una dimensión económica. Más del 99,8% de las empresas españolas son pymes. Su desaparición puede afectar a la estructura productiva. Al mismo tiempo, el mercado tradicional de fusiones y adquisiciones ha prestado poca atención a este segmento. La banca de inversión ha preferido concentrarse en grandes compañías.
Un mercado prácticamente inexistente
Gerard García Esteve detectó esta oportunidad después de trabajar en el equipo de M&A de Arcano Partners y, posteriormente, en estrategia y operaciones de CoverWallet.
Su diagnóstico fue que existía un mercado prácticamente inexistente. Por eso se define como un market maker. La idea era construir la infraestructura necesaria para conectar la oferta y la demanda.
García Esteve empezó a diseñar el proyecto durante la pandemia. Había regresado de Nueva York y se encontraba instalado en Barcelona. Mientras seguía trabajando en remoto para CoverWallet, desarrollaba el plan de su futura compañía.
Deale nació en octubre de 2021. Su fundador tenía 26 años y arrancó el proyecto con recursos propios. Posteriormente estructuró una pequeña ronda inicial, en la que participó su amigo Oriol Ferran junto con otros inversores. Consiguió 400.000 euros para crear el primer equipo.
De punto de encuentro a plataforma tecnológica
El modelo inicial era sencillo. Deale funcionaba como un espacio digital donde empresarios interesados en vender podían encontrar inversores dispuestos a comprar.
Cinco años después, el servicio es mucho más amplio. La plataforma incorpora herramientas para acompañar prácticamente toda la compraventa de pymes, desde que el propietario comunica su intención de vender hasta la firma de la operación ante notario.
La tecnología permite sistematizar y estructurar procedimientos que antes eran opacos y estaban muy condicionados por las relaciones personales. La plataforma trabaja con tres perfiles: vendedores, compradores y asesores.
Los vendedores pueden publicar su empresa de forma anonimizada. Además, reciben preparación mediante inteligencia artificial para anticipar las preguntas de posibles compradores.
La herramienta también les ayuda a entender el sector, conocer operaciones comparables y preparar la documentación necesaria. El objetivo es reducir el desconocimiento habitual de muchos empresarios tradicionales ante una operación corporativa.
Más información para compradores y asesores
Para los inversores, Deale permite localizar oportunidades en función de criterios como territorio, sector, tamaño o capacidad de capital. También proporciona datos y analítica para contextualizar cada compañía.
La empresa insiste en que mantiene una posición agnóstica. No asesora sobre las inversiones. Actúa como facilitador.
Cuando un comprador muestra interés, el propietario decide si quiere establecer contacto. Si acepta, ambas partes firman acuerdos de confidencialidad. Herramientas como el data room permiten posteriormente organizar la información y acelerar el análisis.
El tercer grupo son los asesores. Aquí aparecen abogados, auditores y otros profesionales que participan en la due diligence. La plataforma funciona para ellos como una especie de CRM donde pueden controlar sus mandatos e intercambiar información sensible dentro de un entorno seguro.
Deale trabaja tanto con bancos de inversión y grandes marcas como con pequeños asesores que anteriormente no ofrecían este tipo de servicios.
La financiación entra en la plataforma
La compañía ha añadido otra pieza a su propuesta. Deale Credit permite anticipar crédito privado para financiar hasta el 30% del valor total de una transacción.
La empresa ha cerrado una primera operación con Splastic y analiza otras diez.
Con esta herramienta, Deale amplía su presencia dentro del proceso. Ya no se limita a conectar compradores y vendedores o facilitar documentación. También incorpora financiación para completar el ciclo de la operación.
Operaciones cerradas en unos cuatro meses
Uno de los principales argumentos comerciales de Deale está en los tiempos. Su tecnología ha reducido procesos que tradicionalmente podían prolongarse entre ocho y doce meses.
Actualmente, el plazo medio se sitúa entre 120 y 130 días. La compañía ya ha facilitado más de 200 operaciones. Además, durante lo que va de 2026 ha alcanzado el mismo número de operaciones que en todo 2025.
La plataforma reúne alrededor de 25.000 usuarios. De ellos, 12.500 son inversores, que suman una disponibilidad cercana a 3.000 millones de euros para adquirir compañías.
También hay 9.500 pymes registradas y verificadas. Deale recibe unas 250 propuestas de venta cada semana. Los aproximadamente 3.000 registros restantes corresponden a asesores.
Un negocio que crece con rentabilidad
Deale obtiene ingresos mediante suscripciones de vendedores, compradores y asesores, además de una comisión cuando se cierra una operación. La cantidad pagada previamente por la suscripción se descuenta de esa comisión final.
El modelo permitió cerrar 2025 con una facturación de 3,4 millones de euros, un 93% más que el ejercicio anterior. El EBITDA alcanzó los 775.000 euros.
Para 2026, la previsión es llegar a cinco millones de euros de ingresos y 1,2 millones de EBITDA.
La compañía cuenta con unos 45 profesionales en su sede de Barcelona. La mayoría tiene perfil tecnológico.
Italia aparece en el horizonte
Por ahora, Deale trabaja exclusivamente con empresas españolas, aunque algunas han terminado en manos de inversores extranjeros.
La compañía reconoce que el negocio de M&A mantiene un fuerte componente nacional. Aun así, contempla una posible expansión a Italia. El país presenta un tejido empresarial similar al español y cuenta con seis millones de pymes.
Con ambos mercados, Deale calcula que podría cubrir alrededor del 30% del mercado europeo de pequeñas y medianas empresas.
La jubilación de empresarios impulsa el mercado
Gerard García Esteve atribuye parte del crecimiento de la compañía a haberse anticipado a una tendencia demográfica. Cada vez más empresarios llegan a la jubilación sin familiares interesados en continuar con sus compañías.
A ello suma su conocimiento previo del sector, el uso de herramientas tecnológicas para resolver ineficiencias y una estrategia de marketing más jovial que la habitual en este mercado.
Ahora, Deale quiere convertirse en la plataforma de referencia para las operaciones de M&A de pymes. Su intención es centralizar la compraventa, la gestión de información, el intercambio de datos y la ejecución completa de las transacciones.
Para conseguirlo seguirá incorporando herramientas y funcionalidades dirigidas a reducir fricciones y acelerar los procesos.
El horizonte ya está fijado. De aquí a 2030, García Esteve quiere superar las 100 operaciones gestionadas al año a través de la plataforma.