La situación de seguridad en Ceuta se ha convertido en una de las principales preocupaciones para las organizaciones empresariales. ATA y CEOE reclaman medidas que permitan recuperar la normalidad y restablecer la confianza entre las empresas.
El presidente de ATA, Lorenzo Amor, ha denunciado después de reunirse con empresarios de la ciudad que algunos autónomos tienen dificultades para acceder a sus propias naves y negocios.
Amor afirmó a través de la red social X que actualmente no existe seguridad “ni objetiva ni subjetiva” en Ceuta. También señaló la presencia de militares y policías en las puertas de establecimientos y responsabilizó directamente al Gobierno de la situación.
CEOE traslada su Junta Directiva a la ciudad
La CEOE también ha llevado su Junta Directiva a Ceuta. La reunión, presidida por Antonio Garamendi, se ha celebrado por primera vez en la ciudad autónoma.
Garamendi ha reclamado al Estado que garantice la seguridad necesaria para desarrollar la actividad empresarial. El presidente de la patronal considera que no es normal que militares o policías tengan que permanecer en las puertas de supermercados ni que las compañías necesiten contratar seguridad privada.
La preocupación de las organizaciones empresariales llega semanas después de la entrada masiva de personas en Ceuta registrada a finales de julio.
La Cámara de Comercio ha calculado unas pérdidas directas de 33,04 millones de euros para el sector privado hasta el 30 de agosto.
ATA advierte de que el problema no se limita al impacto económico registrado durante los primeros días. Los empresarios y autónomos siguen trasladando dificultades para desarrollar su actividad con normalidad.
Comercio, hostelería y turismo sufren el impacto
Garamendi ha defendido que los ceutíes tienen los mismos derechos que el resto de los ciudadanos y ha reclamado una respuesta por parte del Estado.
La CEOE ha destacado especialmente el efecto de la situación sobre un tejido empresarial basado en buena medida en el pequeño comercio.
Los datos disponibles apuntan a importantes descensos de actividad en sectores como el comercio, la hostelería y el turismo. Algunas empresas también han tenido que reorganizar sus jornadas y reforzar sus dispositivos de seguridad.
ATA y CEOE valoran las medidas económicas aprobadas recientemente, entre ellas los ERTE y el cese de actividad extraordinario. Sin embargo, consideran que estas ayudas no sustituyen la necesidad de recuperar la normalidad.
Garamendi ha resumido esta posición señalando que las ayudas son positivas, pero que las empresas necesitan seguridad. La patronal reclama además medidas que faciliten la actividad y permitan cubrir las necesidades adicionales de vigilancia y seguridad privada de algunos negocios.
Hasta 150.000 euros en ayudas para empresas
El Gobierno aprobó el pasado 1 de septiembre un paquete específico de medidas económicas y sociales para Ceuta mediante el Real Decreto-ley 22/2026.
La norma establece ayudas directas para autónomos y empresas afectados por la crisis migratoria. Los trabajadores por cuenta propia podrán recibir 5.000 euros de ayuda, mientras que las empresas dispondrán de cuantías de entre 10.000 y 150.000 euros.
Las compañías con una cifra neta de negocios inferior a un millón de euros recibirán 10.000 euros. Para las que se sitúen entre uno y dos millones, la ayuda será de 20.000 euros. Entre dos y seis millones ascenderá a 40.000 euros y entre seis y diez millones alcanzará los 80.000 euros.
Las empresas que superen los diez millones podrán obtener 150.000 euros.
36,6 millones para autónomos y empresas
El Gobierno ha destinado 36,6 millones de euros directamente a estas ayudas. La previsión es que puedan beneficiar a alrededor de 2.500 autónomos y 1.500 empresas de Ceuta.
Las solicitudes podrán presentarse entre el 14 de septiembre y el 30 de noviembre de 2026 a través de la Agencia Tributaria.
Los autónomos también podrán acceder con más facilidades al cese de actividad cuando su negocio se haya visto afectado por la crisis migratoria.
Además, las empresas que hayan sufrido una limitación o interrupción de su actividad y necesiten recurrir a un ERTE podrán beneficiarse de una exención del 100% de las cuotas a la Seguridad Social.
Las organizaciones empresariales reconocen el efecto de estas medidas para aliviar parte del impacto económico. Sin embargo, mantienen como principal reclamación la recuperación de la seguridad para que empresas y autónomos puedan volver a trabajar con normalidad y recuperar la confianza empresarial.